
El IES Aguilar y Eslava celebró el viernes, 25 de septiembre su tradicional Acto Solemne de Apertura del curso académico 2026-2027, una ceremonia que volvió a reunir a representantes institucionales, profesorado, alumnado, familias, antiguos alumnos y miembros de la comunidad educativa en torno a una de las tradiciones más significativas del centro.
El acto comenzó con la lectura de la Memoria del curso académico 2025-2026, a cargo del secretario del Instituto, D. Julián Castro Romera, quien realizó una síntesis de las principales actividades, proyectos, iniciativas y resultados que han marcado la vida académica del centro durante el pasado curso.

A continuación intervino el director del IES Aguilar y Eslava, D. Salvador Guzmán Moral, quien dio la bienvenida a los asistentes y reflexionó sobre el significado de iniciar un nuevo curso en una institución que camina hacia sus 350 años de historia. En sus palabras destacó que el patrimonio de Aguilar y Eslava no está constituido únicamente por los bienes materiales y documentales conservados en sus archivos y Museo, sino también por un patrimonio simbólico y sentimental, formado por los recuerdos y experiencias de las sucesivas generaciones que han pasado por sus aulas y que forma parte de la memoria colectiva de Cabra.

El director señaló asimismo que tradición e innovación no son conceptos contrapuestos y recordó algunos de los retos que afronta actualmente la educación. La incorporación de nuevas tecnologías, el Aula del Futuro, los proyectos científicos y de investigación o la internacionalización deben ponerse siempre al servicio de una formación integral del alumnado. En este sentido, subrayó especialmente la importancia de la convivencia, el respeto, la responsabilidad y la educación en valores, recordando que «educar no es solamente preparar para una profesión; es preparar para vivir con los demás».
Seguidamente presentó al encargado de pronunciar la Lección Inaugural, D. Francisco de Paula Sánchez Zamorano, antiguo alumno del Instituto y distinguido en 2009 como Alumno Benemérito de Aguilar y Eslava. En su semblanza se recordó su extensa trayectoria en la carrera judicial, en la que llegó a presidir como Magistrado durante casi once años la Audiencia Provincial de Córdoba, así como su actual responsabilidad al frente de la Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción. Junto a su condición de jurista y servidor público se destacó igualmente su importante faceta como escritor, autor de una amplia obra poética y narrativa en la que la memoria, la tierra y las experiencias personales ocupan un lugar destacado.
Precisamente, al recordar su condición de antiguo alumno, Guzmán evocó la conocida afirmación de Max Aub, «Uno es de donde hace el bachillerato», para señalar cómo determinados lugares de formación permanecen para siempre en la memoria personal. En el caso de Sánchez Zamorano, Aguilar y Eslava no solo forma parte de sus recuerdos juveniles, sino que el Instituto, sus espacios y su memoria han encontrado también presencia en su universo literario.

En su Lección Inaugural, D. Francisco de Paula Sánchez Zamorano evocó su propia experiencia como alumno del Instituto Aguilar y Eslava. Recordó aquellos años en los que, siendo estudiante de una localidad distante de Cabra, debía desplazarse cada mes de junio hasta el Instituto para realizar los exámenes finales de las distintas materias del curso. Aquellas jornadas suponían una prueba difícil para un joven que se jugaba en pocos días buena parte de su futuro académico, pero constituyeron también, según explicó, una verdadera lección de vida.
A partir de esos recuerdos, Sánchez Zamorano articuló una reflexión en torno a dos valores que han acompañado su trayectoria personal y profesional: el esfuerzo y la honradez. Las dificultades, señaló, pueden convertirse en una oportunidad para superarse, aprender y comprender que los logros importantes exigen constancia y sacrificio. Junto al esfuerzo situó la rectitud en la conducta y la honradez como principios esenciales para orientar la vida y asumir responsablemente cualquier tarea profesional o pública.
Su intervención adquirió un tono especialmente personal al expresar su agradecimiento por haber tenido la oportunidad de estudiar en el Instituto Aguilar y Eslava, una institución que le abrió horizontes y posibilidades decisivas para su posterior formación y trayectoria.
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes estudiantes de Bachillerato presentes en el acto, les animó a aprovechar las oportunidades educativas que hoy tienen a su alcance y les advirtió de que herramientas tan poderosas como Internet, las redes sociales o la inteligencia artificial no deben convertirse en una distracción que sustituya al estudio, al esfuerzo personal o al pensamiento propio. La tecnología puede ofrecer posibilidades extraordinarias, pero no debe hacerles perder la oportunidad de formarse académicamente y, al mismo tiempo, crecer en principios y valores.
De este modo, su propia experiencia como alumno sirvió para enlazar pasado y presente y recordar la misión que Aguilar y Eslava viene desempeñando desde hace casi tres siglos y medio: abrir oportunidades a través de la educación y formar no solo buenos estudiantes y profesionales, sino también personas responsables y honradas.
La Lección Inaugural concluyó retomando una idea que había presidido el acto y que resume de manera especialmente expresiva la singular relación de este centro con su pasado y su presente: en el Instituto de Cabra, «la Historia asiste a clase».

El acto continuó con uno de sus momentos más emotivos: el reconocimiento a la profesora D.ª Antonia Contreras López, recientemente jubilada. Licenciada en Geografía e Historia, especialista en Historia del Arte y profesora de Enseñanza Secundaria desde 1990, desarrolló su carrera en diferentes centros andaluces hasta incorporarse en 2008 al IES Aguilar y Eslava. Durante estos últimos dieciocho años ejerció como profesora, tutora y jefa de departamento, culminando en enero de 2026 más de treinta y cinco años de dedicación a la enseñanza pública. Su semblanza sirvió, sobre todo, para agradecer la huella humana y docente dejada entre numerosas generaciones de alumnos y alumnas.

La ceremonia tuvo también un especial componente histórico y patrimonial con la semblanza de D. Rafael Lama Leña y la presentación de su retrato para la Galería de Directores del Instituto. Profesor y humanista egabrense, Rafael Lama Leña desempeñó el cargo de Director-Rector de Aguilar y Eslava entre 1906 y 1916, etapa durante la cual se produjeron importantes actuaciones en la institución. Entre ellas se recordó especialmente la decoración, en 1912-1913, del Patio de Cristales, con su característico zócalo de azulejos polícromos de inspiración árabe, realizado por el prestigioso ceramista trianero Manuel Ramos Rejano.
La incorporación de su retrato a la Galería de Directores fue presentada como un acto de recuperación de la memoria institucional: el profesor que contribuyó a conservar la memoria de su tiempo pasa ahora a formar parte, mediante su retrato, de la memoria visible de la institución que dirigió hace más de un siglo.

El Acto Académico concluyó con la intervención del alcalde de Cabra, D. Fernando Priego Chacón, quien dirigió unas palabras a la comunidad educativa y procedió a declarar oficialmente inaugurado el curso académico 2026-2027 en nombre de S. M. el Rey Felipe VI.

Como manda la tradición académica, todos los asistentes, puestos en pie, escucharon finalmente el Gaudeamus Igitur, histórico himno universitario y estudiantil, poniendo así el broche solemne a una ceremonia en la que pasado y presente volvieron a encontrarse en Aguilar y Eslava.


Al finalizar el acto el conferenciante invitado firmó en el Libro de Honor del Instituto-Colegio de Aguilar y Eslava.

De esta forma se inaugura ofcialmente un nuevo curso. Un nuevo capítulo comienza en una institución que, camino de sus 350 años, continúa haciendo de la educación, la cultura y el servicio a la sociedad su principal razón de ser.
